lunes, 8 de julio de 2013

F1 Gran Premio de Nurburing – Del cachondeo a la sinceridad

F1 Gran Premio de Nurburing

Espectáculo es el mejor adjetivo para el Gran Premio de Nurburing de F1 celebrado este fin de semana, tras unos libres interesantes y una clasificación moderadamente divertida. Lo de la carrera de Alemania puede que sea recordado como lo más espectacular del campeonato de este año, al menos sí lo es de todos los miles de kilómetros que llevamos recorridos.

La carrera comenzó de forma tranquila, no demasiado vistosa aparte del espectacular adelantamiento de Sebastien Vettel a Lewis Hamilton, algo que se preveía desde que se conoció la clasificación el día anterior. Felipe Massa salió fuerte y Fernando Alonso no supo aprovechar la rentabilidad de los neumáticos blandos en una estrategia equivocada (ya es la tercera vez este campeonato por parte de Ferrari).

Mezcla de cachondeo y espectacularidad, Massa terminó calando el motor incapaz de volver a arrancarlo y muy furioso con las malas estrategias del equipo. Mark Webber no pareció ver al mecánico en el siguiente pit stop señalándole enérgicamente que la rueda no estaba bien colocada y la sonrisa de ver la rueda botando por entre los profesionales con casco de otros equipos, se borró de inmediato al chocar contra un camarógrafo que se encontraba en plena acción. Dos costillas rotas y una multa de 30.000 euros a Red Bull es la consecuencia de algo que no es culpa de la escudería, sino de las normas de prensa. Es difícil y complicado, pero la protección de los profesionales debería ser constante y si deben llevar casco y monos igual que los mecánicos, es algo para pensárselo. No son reporteros de guerra, pero su vida corre peligro a pocos metros de estos bólidos cuyas piezas pueden explotar o salir disparadas.

Esta vez Pirelli, por mucho que mostrara palmito en sus declaraciones anteriores, se esforzó porque sus neumáticos duraran y fue Bianchi el único que sufrió de un aparatoso accidente que terminó en un amago de incendio del vehículo y una peligrosa escena del mismo recorriendo sin conductor y marcha atrás una recta de Nurburing.

Tras el safety car correspondiente, casi todos los pilotos cambiaron de neumáticos. Un balón de oxígeno para Sebastien Vettel, pero todo un comodín para Lotus y Ferrari, que apostaron al poco por unos velocísimos blandos que, lamentablemente, se desgastan casi a la misma velocidad.

Las 10 últimas vueltas fueron de verdadero infarto. Grosjean dejó pasar a su compañero Kimi Räikkönen, para que consiguiera más puntos de cara al mundial, mientras se aseguraban ambos el doblete y la permanencia en la lucha por constructores. En el mundial de pilotos, Kimi está a un paso de superar a Alonso. Éste no pudo alcanzar a ninguno de los Lotus, pese a un par de curvas en las últimas vueltas, donde se pasó levemente de frenada, quitándole las ganas de seguir intentándolo.

Primero el alemán, que por fin gana en casa y se afianza líder para el próximo campeonato, aunque ni siquiera corriese. Lotus y Mercedes mantienen su pugna irregular por el campeonato, mientras que a Ferrari cada vez le cuesta más mantener su segunda posición y no para de mirar el retrovisor por los que vienen detrás, en lugar de mirar hacia delante para conseguir la victoria.

Es el momento de la sinceridad. Alguien lo está haciendo mal en Ferrari. Alonso es un gran piloto, pero no puede estar quejándose todos los años de un mal rendimiento del coche y sus polémicas declaraciones exigiendo un coche que le permita ganar 3 carreras seguidas sólo han avivado la tensión. Y, de ser totalmente cierto, alguien responsable del desarrollo del F138 debería asumir su responsabilidad y dimitir. Debe entrar alguien que consiga un mejor coche o deben cambiar por un piloto que le saque mayor rentabilidad. Sinceramente, Ferrari debe hacérselo mirar.

Foto: RedBull Racing en Facebook

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